Fue pensado y hecho. Internet, vuelos baratos con hotel....En dos horas salimos corriendo al aeropuerto para coger el avión a Madrid y de aquí enlazar a Venecia. Llegamos de madrugada, el vaporetto nos dejó en tierra veneciana, lloviznando, cada uno con su maleta y sin saber hacia dónde caminar para encontrar nuestro hotel de oferta. La gente duerme... Nadie a quién preguntar por la dirección de nuestro hotel; subiendo y bajando puentes, era como recorrer un laberinto. Se escuchaban las ruedas de las pequeñas maletas rodando por el empedrado de esas calles, puentes arriba y puentes abajo.
Llegamos agotados pero felices por haber tomado la decisión de "sí, hoy mismo. ¡Ya!". Tres días maravillosos descubriendo ese maravilloso lugar. Cuando cogimos el avión de vuelta tomamos la decisión de volver pronto. A Venecia se termina volviendo.....





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